O que encontrar do outro lado da esquina... uma luz, um amor, um sonho, um silêncio, um verbo ou uma conjunção que conecte dois mundos?



domingo, 18 de setembro de 2011

Espejismo




En la estación de un sueño, los trenes llegaban y partían. Y los amores. El suyo, todavía inmóvil, le esperaba. Una paloma cruza las vías férreas. ¡Ten cuidado! La mujer ve la mujer que corre. Tiene prisa. Tiene un aire angustiado en la boca, aire que estorba su valija. Entra, se sienta, mira por la ventana. ¿Qué ves? A través del vidrio, detrás de la bruma de su aliento emerge una paloma y otro largo tren también espera, inerte.
Ella se intuye, se toca las rodillas puntiagudas, desnudas, dos puñales. Ahora está en movimiento, ve huir del alcance de sus pupilas una sucesión de ventanas que pasan, una trás otra ; huele en secuencia el humo de las ideas que pasan, una trás otra. Memoria en cinta.
Piensa que ya había visto aquella mujer que mira. Piensa que la mujer piensa que ya falta menos para llegar a su destino. Mira hacia el lado derecho. ¡Equívoco! La gente sigue en el andén, en pie, esperando, no pasan. Pausa. Del lado izquierdo, ritmo del pulso y el último vagón acaba de pasar, en sentido contrario, cruzando el puente entre sus ojos.
La mujer que mira la mujer está sentada a su lado, tiene lágrimas con prisa, pero no sabe cual será su próximo movimiento. Las manos cubren las rodillas, se hieren con puñales. La paloma se mira en las pupilas de ambas mujeres. Belleza calma. Está inmóvil. No saben que las tres son una en constante movimiento. Tienen prisa. Por fin, la paloma alza el vuelo hacia el Sol.



2 comentários:

Sergio disse...

Los trenes, como las palomas, jamás esperan. Es todo un privilegio mantenerlo inmóvil en la vía sin partir.

Silencio disse...

Es como si no existiera el tiempo...
un abrazo, Sergio.